Un año más los más graciosos enseñan a sus gatos a felicitar y canturrear los típicos villancicos navideños con los que acompañarán a la familia en la abundante cena de Nocebuena. Por el contrario, otros se dedican a emborracharlos con cerveza o champán, y algunos, los más arriesgados, les mandan hacer todo tipo de piruetas para fotografiarlos y luego hacer una presentación con la que felicitar a sus más allegados.
Pero al fin, todo con el fin de desear feliz Navidad y próspero año nuevo a todos.