Esta semana tuve la oportunidad de presenciar una conferencia impartida por Victor M. Lopez, uno de los creadores de Zinkia. En su amena charla nos contaba su experiencia al frente de Pocoyo, una serie de animación infantil estupenda y diferente, caracterizada porque le da más importancia a las acciones de los personajes que a sus decorados (toda la trama se desarrolla sobre un fondo blanco).
Me encanta ver a Pocoyo, siempre rodeado de sus amigos, con sus ojos inquietos, su cara entre el asombro y la curiosidad al descubrir su mundo y el de todos sus pequeños espectadores. Y esa vocecita aniñada parca en palabras pero llena de incertidumbre.
Resulta curioso escuchar como una de las series con más premios a nivel mundial y que más beneficios ha dado (cinco millones la primera temporada) desde que fue creada, anduvo de despacho en despacho hasta que alguien decidió apostar por ello.
Te faltó comentar por qué le llaman Pocoyó. La historia es muy bonita: Jesusito de mi vida eres niño pocoyó…
Me encantan los dibujos. Una muy buena propuesta para los niños.